sábado, 5 de diciembre de 2009
lunes, 30 de noviembre de 2009
::.: ::.:
Realmente se vuelve evidente,
basta con mover la mirada tan sutilmente un cuarto,
talvez, del espacio que me rodea, para darte cuenta
que por aquí el tiempo ya no corre. la interminables horas
que antes eran culpables de dolores, hoy se condensan
en mis ojos, en estos ojos que quisieran ya no abrirse mas.
Porque simplemente, fuera de tiempo, la vida se vuelve un flujo
monótono que nunca cambia, y del cual también se tiene conciencia
que nunca cambiara.
Se vuelve inevitable el conformismo iluso
en que se desenvuelve el alma que me acompaña hoy a mi lado,
y digo a mi lado porque se me ha ido forjando con mas fuerza
el convencimiento de que mi cuerpo se esta quedando sin alma.
No por derrochante decisión corpórea, si no porque simplemente
un alma en un cuerpo fuera de tiempo se le vuelve inservible,
pero el cuerpo sin alma, se convierte tan solo en sombra,
en un nuevo espacio del que abastece a la vida para llenar
y una nueva labor para la muerte. Una mas de la miles y miles.
Eterna indecisión, porque yo a su vez , la sostengo para que no emprenda
la partida, a pesar de que parte de mi la quisiera dejar ir.
La utopía y esperanza revienta en mi, y revientan fuerte.
Es el sádico juego que disfruta la vida con uno, un tira y afloja
que duele hasta los huesos, con frió incesante, insaciable pero también
querible. "¡ Callate! ¡Callate!. Impresentable lo que dices". Y que puedo hacer,
soy yo el que habla y no otro por mi, aquí no se desprende la mentira ni el engaño,
tampoco es la verdad; Sencillamente es la mas pura emoción fuera de la carne
que te cuelga al mundo. De sentir o no, ya no importa, todo se vuelve vano
en un espacio sin tiempo. Lo que eliges o rechazas, lo que tomas o prefieres
dejar, lo que atrae o repugna. ¡Todo es pura mierda!.
Vivo mi presente congelado, libre en un espacio blanco, la tierra
que no siento correr el tiempo, que no siente el dolor, la pena, la felicidad,
el amor, el odio. Sola la soledad, esa soledad interminable que abraza fuerte.
Y aunque mis ojos puedan ver de que trata el tiempo, nada es lo parece
en realidad, porque el deseo mas grande de esta tierra es volver a sentir
el tiempo, volver a creer en la mortalidad, en que el día de mañana todo
se puede terminar de golpe. Hasta ahora lo único que mi cuerpo quiere
es eso, desaparecerse de golpe.
basta con mover la mirada tan sutilmente un cuarto,
talvez, del espacio que me rodea, para darte cuenta
que por aquí el tiempo ya no corre. la interminables horas
que antes eran culpables de dolores, hoy se condensan
en mis ojos, en estos ojos que quisieran ya no abrirse mas.
Porque simplemente, fuera de tiempo, la vida se vuelve un flujo
monótono que nunca cambia, y del cual también se tiene conciencia
que nunca cambiara.
Se vuelve inevitable el conformismo iluso
en que se desenvuelve el alma que me acompaña hoy a mi lado,
y digo a mi lado porque se me ha ido forjando con mas fuerza
el convencimiento de que mi cuerpo se esta quedando sin alma.
No por derrochante decisión corpórea, si no porque simplemente
un alma en un cuerpo fuera de tiempo se le vuelve inservible,
pero el cuerpo sin alma, se convierte tan solo en sombra,
en un nuevo espacio del que abastece a la vida para llenar
y una nueva labor para la muerte. Una mas de la miles y miles.
Eterna indecisión, porque yo a su vez , la sostengo para que no emprenda
la partida, a pesar de que parte de mi la quisiera dejar ir.
La utopía y esperanza revienta en mi, y revientan fuerte.
Es el sádico juego que disfruta la vida con uno, un tira y afloja
que duele hasta los huesos, con frió incesante, insaciable pero también
querible. "¡ Callate! ¡Callate!. Impresentable lo que dices". Y que puedo hacer,
soy yo el que habla y no otro por mi, aquí no se desprende la mentira ni el engaño,
tampoco es la verdad; Sencillamente es la mas pura emoción fuera de la carne
que te cuelga al mundo. De sentir o no, ya no importa, todo se vuelve vano
en un espacio sin tiempo. Lo que eliges o rechazas, lo que tomas o prefieres
dejar, lo que atrae o repugna. ¡Todo es pura mierda!.
Vivo mi presente congelado, libre en un espacio blanco, la tierra
que no siento correr el tiempo, que no siente el dolor, la pena, la felicidad,
el amor, el odio. Sola la soledad, esa soledad interminable que abraza fuerte.
Y aunque mis ojos puedan ver de que trata el tiempo, nada es lo parece
en realidad, porque el deseo mas grande de esta tierra es volver a sentir
el tiempo, volver a creer en la mortalidad, en que el día de mañana todo
se puede terminar de golpe. Hasta ahora lo único que mi cuerpo quiere
es eso, desaparecerse de golpe.
viernes, 11 de septiembre de 2009
¿Hasta donde puedo caminar
sin verte a los ojos?
Solo me topo con tu
maldita cara que no me deja
respirar, ser que no deja
de impresionarme ni tampoco
de agobiarme
Deberías hundirte,
darte el disparo letal
de la pura verdad en
tu sien hueca de
recuerdos.
Caminemos, pero
te aseguro que hoy
lo único que veras
sera gente sin memoria,
podridos en la mierda
que los acoge cálidos
en el presente.
Hoy, nada
como hoy
asfalto caliente,
miradas al suelo,
llantos escondidos
y mi rabia,
escondida en ti.
sin verte a los ojos?
Solo me topo con tu
maldita cara que no me deja
respirar, ser que no deja
de impresionarme ni tampoco
de agobiarme
Deberías hundirte,
darte el disparo letal
de la pura verdad en
tu sien hueca de
recuerdos.
Caminemos, pero
te aseguro que hoy
lo único que veras
sera gente sin memoria,
podridos en la mierda
que los acoge cálidos
en el presente.
Hoy, nada
como hoy
asfalto caliente,
miradas al suelo,
llantos escondidos
y mi rabia,
escondida en ti.
lunes, 6 de julio de 2009
..::::...::::...::::...
Desnudo entre la niebla,
arropado por tierra y escarlata,
se me disuelve la boca
en un mar de viejos recuerdos.
Que cura habré de encontrar
para soledad?
A que distorsionado confín tendré
que correr para liberar la angustia?
El sol no busca escondite
en tan profundos cerros
que yacen en este paraíso
de desdichados.
Y en desdichado me he convertido,
de la ceguera incontenible
de este sol imponente que no
deja ver mas allá;
Y a la hora
de los maldito todos hemos
de caer rendidos.
arropado por tierra y escarlata,
se me disuelve la boca
en un mar de viejos recuerdos.
Que cura habré de encontrar
para soledad?
A que distorsionado confín tendré
que correr para liberar la angustia?
El sol no busca escondite
en tan profundos cerros
que yacen en este paraíso
de desdichados.
Y en desdichado me he convertido,
de la ceguera incontenible
de este sol imponente que no
deja ver mas allá;
Y a la hora
de los maldito todos hemos
de caer rendidos.
martes, 12 de mayo de 2009
.::: Grito::..
La rabia me consume y no dejo de gritar, porque necesitó hacerlo, necesitó de alguna forma expulsar toda la mierda que en mi se encuentra. ¿ Que ha pasado con nosotros? ¡¿Que mierda nos a pasado?!.
Amor, palabra que cada día se borra de nuestras vida. Felicidad, me suena a utopía. ¡Miedo!, pan de cada día. Hoy nuestro corazones callan tristes y moribundos, de apagan, se duerme a la fuerza, a golpes y patadas. Porque cada día el ser humano se convierte en una maquina, fría y rechinante por el correr tiempo. Ya nadie siente, nadie! todo se lo toma la razón, la conciencia, nuestra mente, nuestro cerebro, con cual supuestamente pensamos. ¡¡¡¡¡¡¡¿Que mierda pasa?!!!!!!. Porque nadie sube al vista ante este llamado. Nuestro corazones se apagan señores, se apagan, solo por el miedo a la verdad, miedo a vivir, miedo a sentir, el miedo que nos invade cada día que nos vemos en peligro de arriesgarnos para seguir de pie y caminar. Tan solo le digo: esto es un grito desesperado, lleno de pena y rabia, porque la gente ya no toma en cuenta su corazón. Porque hemos puestos nuestra razón sobre nuestros sentimientos. ¿ Porque? pregunto yo. ¿ A que le estamos temiendo?. A ver la verdad? ¿A mirarnos a nosotros mismos a la cara y no seguir mintiéndonos?. Arriesgemosnos, caminemos. Que nuestro nacer no sea uno en la vida, que cada amanecer volvamos a nuestro alumbrar y al ponerse la luna nos llegue la muerte. Dejemonos de mirarnos los pies y miremos a los ojos. No pensemos, señores mio, sintamos, actuemos, arriesgemos todo día a día. Que nuestros pensamientos, nuestro mar de confusiones no maten nuestro corazón.
Amor, palabra que cada día se borra de nuestras vida. Felicidad, me suena a utopía. ¡Miedo!, pan de cada día. Hoy nuestro corazones callan tristes y moribundos, de apagan, se duerme a la fuerza, a golpes y patadas. Porque cada día el ser humano se convierte en una maquina, fría y rechinante por el correr tiempo. Ya nadie siente, nadie! todo se lo toma la razón, la conciencia, nuestra mente, nuestro cerebro, con cual supuestamente pensamos. ¡¡¡¡¡¡¡¿Que mierda pasa?!!!!!!. Porque nadie sube al vista ante este llamado. Nuestro corazones se apagan señores, se apagan, solo por el miedo a la verdad, miedo a vivir, miedo a sentir, el miedo que nos invade cada día que nos vemos en peligro de arriesgarnos para seguir de pie y caminar. Tan solo le digo: esto es un grito desesperado, lleno de pena y rabia, porque la gente ya no toma en cuenta su corazón. Porque hemos puestos nuestra razón sobre nuestros sentimientos. ¿ Porque? pregunto yo. ¿ A que le estamos temiendo?. A ver la verdad? ¿A mirarnos a nosotros mismos a la cara y no seguir mintiéndonos?. Arriesgemosnos, caminemos. Que nuestro nacer no sea uno en la vida, que cada amanecer volvamos a nuestro alumbrar y al ponerse la luna nos llegue la muerte. Dejemonos de mirarnos los pies y miremos a los ojos. No pensemos, señores mio, sintamos, actuemos, arriesgemos todo día a día. Que nuestros pensamientos, nuestro mar de confusiones no maten nuestro corazón.
viernes, 1 de mayo de 2009
.:: 21:30::.
Tanto tiempo a pasado de aquella noche, que mis recuerdos me hacían preguntarme: ¿Que fue lo que paso?. ¿ En que termino todo esto?. A caso la lluvia los desvaneció mientras la abrumadora neblina cegaba sus ojos o el viento tan solo se los llevo, abatiéndolos a tan antagónicas direcciones que nadie mas supo si se volvieron a ver. Una noche, tan cruda y fría como la primera vez que se vieron de manera tan perdida. completos extraños de su propio juego. Decidí volver a esa calle, vieja y desarmada calle.
De ellos no quedaba nada, solo espacios completamente vacíos de sus cuerpos.
Me senté dudoso en aquel muro, una angustia inmediata recorrió a mi corazón y la imagen de ambos mirándose fijamente mientras ella danzaba volvió a mi mente. Los ojos de el, locos y seducido, con su corazón apunto de explotar, como si el amor fuese una maldita enfermedad. Y ella y su baile lento, con movimientos que cortaban el viento. De pronto una brisa golpeo mi cara y los vi, ahí abrazados mirándome como el único espectador de su incomprendido sentir. Y a la luz de la misma luna que invadía las calles esa noche, cerré mis ojos y me retire del lugar.
¿Me preguntas que paso con ellos?. Nada y a la vez todo. Tal vez solo los que les toco vivir. ¿ Que si murieron? En ocasiones, hay que morir, matar toda vida que llevamos, para empezar una nueva. ¿Cuanto nos toca vivir?¿Cuanto nos toca morir?. Prefiero pensar, querido corazón, cuanto, vivos o muertos, somos capaces de sentir, de llorar, de odiar, de amar.
Así, apresurado y con miles de preguntas que me hacia a mi mismo, creyendo vivir o morir, pensé: A todos nos toca un lugar donde sentir esta a nuestra completa libertad. A ellos el viento se los llevo. ¿A donde? No lose. Tal vez a un lugar donde ni la luna ni los viejos muros de las calles son capaces de ponerle tapujos a nuestros espíritu, a nuestro corazón.
De ellos no quedaba nada, solo espacios completamente vacíos de sus cuerpos.
Me senté dudoso en aquel muro, una angustia inmediata recorrió a mi corazón y la imagen de ambos mirándose fijamente mientras ella danzaba volvió a mi mente. Los ojos de el, locos y seducido, con su corazón apunto de explotar, como si el amor fuese una maldita enfermedad. Y ella y su baile lento, con movimientos que cortaban el viento. De pronto una brisa golpeo mi cara y los vi, ahí abrazados mirándome como el único espectador de su incomprendido sentir. Y a la luz de la misma luna que invadía las calles esa noche, cerré mis ojos y me retire del lugar.
¿Me preguntas que paso con ellos?. Nada y a la vez todo. Tal vez solo los que les toco vivir. ¿ Que si murieron? En ocasiones, hay que morir, matar toda vida que llevamos, para empezar una nueva. ¿Cuanto nos toca vivir?¿Cuanto nos toca morir?. Prefiero pensar, querido corazón, cuanto, vivos o muertos, somos capaces de sentir, de llorar, de odiar, de amar.
Así, apresurado y con miles de preguntas que me hacia a mi mismo, creyendo vivir o morir, pensé: A todos nos toca un lugar donde sentir esta a nuestra completa libertad. A ellos el viento se los llevo. ¿A donde? No lose. Tal vez a un lugar donde ni la luna ni los viejos muros de las calles son capaces de ponerle tapujos a nuestros espíritu, a nuestro corazón.
jueves, 16 de abril de 2009
..::: Dans Cette Rue :::..
En esa esquina la vio preguntándose si la vida la mantendría ahí eternamente.
Sobre sus cabezas la noche se dejaba caer, en una estela de luz concebida por la luna en medio
de la dolorosa penumbra, que reflejaba sus bellos ojos llenos de una incandescente atracción. A el, su corazón volvió a sentir correr en latidos fulminantes, de forma tan extraña y tan fuerte, que llegaba a creer que la muerte lo espera del otro lado de aquella calle.
La observo, la contemplo lleno de pasividad y ternura que su rostro se perdía completamente
en ella. Y en el punto mas alto de luna, su cuerpo comenzo a bailar al rededor de el, encerrándolo e invadiéndolo de su arrasadora esencia. Nada en el se volvió algo cuerdo, todo en esa noche se convierto en un absurdo teatral, un absurdo que se convierto en realidad. En su razón palpitaban los sentidos de lo impropio, de lo prohibido de su sentir, pero en su corazón una verdad se quería hacer ver ante la noche. ¿De que verdad me hables arropado corazón?. Se preguntaba el. Nada, nada de lo que tu ahora puedas saber........
Sobre sus cabezas la noche se dejaba caer, en una estela de luz concebida por la luna en medio
de la dolorosa penumbra, que reflejaba sus bellos ojos llenos de una incandescente atracción. A el, su corazón volvió a sentir correr en latidos fulminantes, de forma tan extraña y tan fuerte, que llegaba a creer que la muerte lo espera del otro lado de aquella calle.
La observo, la contemplo lleno de pasividad y ternura que su rostro se perdía completamente
en ella. Y en el punto mas alto de luna, su cuerpo comenzo a bailar al rededor de el, encerrándolo e invadiéndolo de su arrasadora esencia. Nada en el se volvió algo cuerdo, todo en esa noche se convierto en un absurdo teatral, un absurdo que se convierto en realidad. En su razón palpitaban los sentidos de lo impropio, de lo prohibido de su sentir, pero en su corazón una verdad se quería hacer ver ante la noche. ¿De que verdad me hables arropado corazón?. Se preguntaba el. Nada, nada de lo que tu ahora puedas saber........
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